Procurad aprender de memoria la oración a nuestro Padre, para la devoción privada, y repetidla muchas veces a lo largo del día. Os ayudará a rectificar la intención; a realizar con visión sobrenatural todas las tareas, incluso las que parezcan más insignificantes, que se hará grandes por el Amor; a servir con alegría y sencillez a la Iglesia, al Romano Pontífice y a las lamas. Y como ese servicio tiene que ser ordenado, os moverá a ocuparos en primer lugar de los que forman parte sede esta encantadora familia sobrenatural que es el Opus Dei.