Contemplad una y otra vez a la Santísima Virgen, meteos en su vida, imitad sus virtudes. Nuestro corazón arderá con un amor cada vez más hermoso, más vivificador, y moveremos el Corazón misericordioso de Cristo
Contemplad una y otra vez a la Santísima Virgen, meteos en su vida, imitad sus virtudes. Nuestro corazón arderá con un amor cada vez más hermoso, más vivificador, y moveremos el Corazón misericordioso de Cristo