Al comenzar este mes de mayo, en el que la Iglesia elevará a nuestro amadísimo Padre a la gloria de los altares, pido a la Trinidad Beatísima, recurriendo a la intercesión de Santa María y de San José, de los Santos Ángeles Custodios y de nuestros Santos Patronos e Intercesores, que en todos nosotros quede indeleblemente grabada la urgencia de caminar fidelísimamente por la senda de santidad que nuestro Fundador nos ha abierto con su vida entera.