Es verdad que tú y yo, muchas veces, no hemos sabido caminar al paso de Dios. Pero si nos refugiamos en el Corazón de Santa María, Madre nuestra, Ella nos hará recuperar el tiempo perdido.
Es verdad que tú y yo, muchas veces, no hemos sabido caminar al paso de Dios. Pero si nos refugiamos en el Corazón de Santa María, Madre nuestra, Ella nos hará recuperar el tiempo perdido.