… pensad en aquel 14 de febrero de 1930. Fue mientras celebraba la Santa Misa, cuando nuestro Padre vio con claridad que el Señor quería la Sección de mujeres en el Opus Dei. Intra Missam, solía comentar nuestro Fundador; en medio del Sacrificio de Cristo: Sacrificio de adoración, de acción de gracias, de expiación y de propiciación; con este espíritu  de entrega sin condiciones nació la Sección femenina del Opus Dei. De la Santa Misa, presencia siempre actual del Sacrifico de Jesucristo, salta al mundo esta chispa de amor divino, que provocará incendios de Amor en tantos corazones: con su vocación, con su alma sacerdotal, mis hijas propagan ese fuego -el mimo fuego de la hoguera que comenzó a arder el 2 de octubre de 1928- a miles y miles de mujeres, en todos los lugares de la sociedad.