¡Cuánto le gustaba a nuestro Padre decir que los miembros de la Obra son sembradores de paz y de alegría! Lo seremos, con la ayuda de la Santísima Virgen, si cumplimos en cada momento el querer de Dios,que en nuestro caso se concreta en ser Opus Dei y hacer el Opus Dei, en todo instante y en cualquier circunstancia.