Al aproximarse las bodas de oro de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, haciendo eco a la plegaria del Sumo y Eterno Sacerdote, pedid al Dueño de la mies que envíe muchas vocaciones de sacerdotes santos en el mundo entero; y que nunca falten en la Obra los necesarios para nuestro servicio a la Iglesia y a todas las almas.