Diciembre 1990

Aquella mujer que ungió a Jesús no se contentó con derramar sobre el Señor el ungüento precioso que llevaba, sino que rompió el vaso de alabastro para que no quedara dentro ni una gota. Es todo cuestión de amor. Para nosotros, el vaso es el gazapito de que hablaba nuestro Padre:eso, que consideramos tan nuestro, y de lo que no queremos prescindir, como le ocurría a aquel niño del cuento. Si lo entregamos, aumentará nuestro amor a Dios y, consecuentemente, nuestra caridad fraterna. ...

December 1, 1990 · cdaber

Enero 1982

Considerad lo que tantas veces afirmó nuestro Padre: que nos ha tocado vivir en unos tiempos muy buenos, precisamente porque al ser muy malo para las almas, nos hacen sentir con gran fuerza la gran necesidad de rezar más, de entregarnos con generosidad total al cumplimiento de nuestra vocación, de luchar incansablemente.

January 1, 1982 · cdaber

Marzo 1980

No es posible formar a los demás sin entregarse, y la entrega requiere amor. Por eso, gobernar y amar son verbos equivalentes

March 1, 1980 · cdaber

Abril 1977

Dios nos pide -a cada uno- que seamos su punto de apoyo para remover el mundo: firmes, decididos, humildes, entregados. Pero, al trabajar, no olvidéis aquello que repetía nuestro amadísimo Padre: toda nuestra fortaleza es prestada. La eficacia viene de Dios

April 1, 1977 · cdaber