Julio 1990

Con el reconocimiento, por parte de la Iglesia, del heroísmo de nuestro queridísimo Fundador,manifestado en la práctica habitual de todas las virtudes cristianas, ha de comenzar una nueva etapa en la vida interior de cada uno de sus hijos. Nuestro Padre, desde el Cielo, está más activo que nunca, suscitando en nuestras almas mayores deseos de santidad y de apostolado; también nosotros hemos de mejorar la calidad de nuestra respuesta a las inspiraciones de la gracia, con generosidad, sin medianías: con verdadero heroísmo. ...

July 4, 1990 · cdaber