La Obra la hacemos entre todos, ¿cómo?: siendo files a lo que nos dejó nuestro Padre; siendo exigentes en la obediencia; siendo más fieles en lo pequeño con amor… y así estamos haciendo el Opus Dei, y hacemos la voluntad de Dios y no nuestro propia voluntad. Sois tontos cuando os dejáis llevar de la soberbia. Para ser fieles, serlo como lo fue nuestro Padre, que sólo pensó en amar a Dios, en ayudar a los demás, en querer a los demás, en servir a los demás. Y para hacer eso: oración. Nuestro Padre hizo poner en su dormitorio: «Aparta Señor de mí lo que me aparte de Ti». ¿Qué nos aparta de Dios?: la soberbia, la pereza, la falta de entrega, la falta de comprensión a los demás…
¡Luchad para crecer en el amor de Dios!. Pero que sea una lucha positiva. Para crecer en el amor de Dios hay que tratarle más, contemplar el Evangelio, meterse en las escenas como un personaje más. Y así iremos creciendo, porque lo que estorba, lo que molesta, lo quita Dios.