La declaración de las virtudes heroicas de nuestro Padre supone un paso muy importante en su Causa de Beatificación y Canonización, que hemos de agradecer al Señor. Pero hay que seguir rezando- ¡dígnate glorificar a tu Siervo Josemaría!-, sin olvidar que la mejor plegaria es la que cada uno hace con su lucha cotidiana por encarnar y vivir con más perfección el espíritu de la Obra, siguiendo los pasos de nuestro queridísimo Fundador.