Carta Feb.1979, n.9

¿Y a dónde nos lleva este fiat pleno? ¿A qué nos compromete?. Nos lleva adonde condujo también a Santa María. Nos lleva a participar valerosamente, a comprometernos irrevocablemente en la misma lucha en la que la Virgen Santísima, con todo su linaje, esta empeñada, a través de la santificación del trabajo, de la unión con Dios en lo cotidiano, del reconocimiento de nuestra bajeza. Todo en nuestra vida adquiere calidad de instrumento -o de estorbo, si no lo rectificamos- por su relación con este combate en el que somos llamados. Todo lo hemos de poner al servicio de esta gran batalla. Y convenceos: es una guerra que no tiene treguas, porque el Maligno no se toma vacaciones. En efecto, trató de devorar al Hijo que iba a dar a luz Santa María, persiguió a la mujer con insistencia y, al no poder nada contra Ella, ahora hace la guerra contra el resto de su descendencia, contra los que guardan los preceptos de Dios y mantienen la confesión de Jesucristo.

May 1, 2023 · cdaber

Cartas de Familia I, n.93

No olvidéis, hijas e hijos míos, que la vida cristiana ha de manifestarse en una decidida pelea cotidiana para vencer el pecado y dar cabida al Amor de Dios. Por eso no me cansaré de recordaros que hemos de limpiar muy bien nuestras conciencias de cualquier mancha, aún de la más pequeña, fomentando los actos de contrición y acudiendo cada semana a la Confesión con dolor de amor, de modo que sólo el Señor reine soberano en nuestros corazones. Y, al mismo tiempo, seguir empeñados -es una tarea que no podemos considerar circunstancial, porque siempre habremos de realizarla con sentido de urgencia- en llevar a muchas otras personas al Sacramento del Perdón

May 1, 2023 · cdaber

Octubre 1991

Echad una mirada al mundo: no hay ningún sitio en donde no se manifiesten los signos de una profunda crisis de las relaciones de los hombres con Dios y entre sí. Nuestro Padre aseguraba que estas crisis mundiales son crisis de santos. Vamos, pues, con la gracia de Dios, a poner más esfuerzo en la pelea por la santidad personal y en el apostolado, de modo particular en los meses de preparación para la Beatificación de nuestro queridísimo Padre. Y el Señor pondrá el incremento. ...

October 1, 1991 · cdaber

Abril 1990

La declaración de las virtudes heroicas de nuestro Padre supone un paso muy importante en su Causa de Beatificación y Canonización, que hemos de agradecer al Señor. Pero hay que seguir rezando- ¡dígnate glorificar a tu Siervo Josemaría!-, sin olvidar que la mejor plegaria es la que cada uno hace con su lucha cotidiana por encarnar y vivir con más perfección el espíritu de la Obra, siguiendo los pasos de nuestro queridísimo Fundador. ...

April 4, 1990 · cdaber

Septiembre 1987

Hemos de estar siempre en tensión, para no aburguesarnos interiormente; y, al mismo tiempo, llenos de paz: luchar con afán de superación constante, con vibración de Amor, pero sin nerviosismos, serenos en todo momento. Para armonizar estas exigencias de nuestra vocación, lo mejor es ir siempre de la mano de la Santísima Virgen.

September 2, 1987 · cdaber

Agosto 1981

A los que luchan un día y otro para ser santos, aunque les parezca que no avanzan, Dios les pone su resello: una felicidad dentro del alma, que no puede compararse con ninguna alegría de la tierra

August 1, 1981 · cdaber

Julio 1981

Nuestro Padre nos enseñó a comenzar el día y el rezo de las Preces con un serviam!. Que no sea una exclamación rutinaria, sino consecuencia de nuestra entrega, del firme deseo de ser humildes, de una decidida voluntad de luchar para servir mejor a Dios

July 1, 1981 · cdaber

Junio 1981

No me olvidéis en ningún momento que la mejor oración para alcanzar de Dios las vocaciones que pedimos, consiste en luchar sin tregua, para mejorar cada día la propia vida interior

June 1, 1981 · cdaber

Carta Feb.1979, n.13,2

No intentes compaginar tu lucha -mentirosa lucha sería- con algo que te separe de Dios. Afina en el cumplimiento amoroso de cada Norma y de cada Costumbre. Da realce a lo pequeño. Mira que hay que vigilia mucho lo poco, ya que precisamente por medio de muchos pocos adquiere de ordinarios consistencia el amor a Dios. Que tu negligencia no permita la entrada de pequeñas raposas, porque luego cuesta remediar los destrozos que causan en el alma. Examina si has admitido, quizá insensiblemente, un hábito -un capricho- que constituye una rémora en tu caminar.

February 14, 1979 · cdaber