Obedientes a la voz del Maestro, hemos de echar las redes para una nueva pesca: duc in altum et laxate retia vestra in capturam! Nuestro Padre, el Beato Josemaría, se cuidará gustosamente desde el Cielo de conseguirnos piscium multitudinem copiosam, una gran cantidad de almas, para ponerlas a los pies de Cristo. A nosotros nos corresponde la tarea de sacar la red a la orilla: con nuestra oración, nuestra mortificación y nuestra incesante acción apostólica, todos bien unidos a sus Directores.