Comenzamos otro medio siglo en la historia de la Obra, presentando -cor unum et anima una- nuestras acciones de gracias a la Trinidad Beatísima, por mediación de nuestra Madre, Santa María.

Sé, hijas e hijos míos, que habéis hecho el propósito sincero de recorrer esta nueva etapa con garbo sobrenatural y humano, muy fieles al ejemplo y a las enseñanzas de nuestro Padre.

Pido al Señor que muchos de vosotros lleguéis al final de este medio siglo que ahora iniciamos, siendo cada uno -con la gracia de Dios y la lucha personal. el eslabón seguro de la continuidad, para los que han de venir al Opus Dei en el transcurso de los años