Octubre 1987
iQué grande es la eficacia de las jaculatorias!: Domine, ut videam!, Domina,ut sit!, Cor Mariae Dulcissimum, iter para tutum!… Al compás de estas breves oraciones vocales, que son una necesidad para el alma enamorada, creció la vida interior de nuestro Padre y salió adelante la Obra. Vamos a repetirlas mucho, hijas e hijos míos, y nos maravillaremos de los resultados.