Marzo 1988

Es una clara señal de soberbia la tendencia a disimular las propias faltas, buscando -quizá de modo poco consciente- la falsa paz de estar satisfechos con la conducta personal. Los que obran así olvidan que la verdadera paz procede sólo de Dios, que perdona y llena de alegría a los que procuran comportarse como hijos suyos, y luchan para rectificar sinceramente sus errores.

March 3, 1988 · cdaber

Septiembre 1982

Pax vobis! (Ioann. XX, 19). Así saluda el Señor a sus discípulos, después de la Resurrección, llevando la paz a sus almas. Por eso, si algo nos incita a perder la serenidad interior, recordad que esa actividad, ese trabajo, esos pensamientos no son de Dios. Y hemos de rectificar la intención inmediatamente.

September 1, 1982 · cdaber