Marzo 1994

La Santa Misa es la raíz de la vida sobrenatural y, por eso mismo, de la juventud eterna del alma. Como nuestro amadísimo Padre, también yo procuro subir cada día al altar con hambre de identificarme con Jesucristo: et introibo ad altare Dei, ad Deum lætitiæ et exsulta-tionis meæ (Ps. XLIII [XLII], 4), y renovar el divino Sacrificio del Calvario con pasión de enamorado. Esforzaos por vivir la Misa de este modo, hijas e hijos míos; y, aunque transcurran los años, seréis siempre jóvenes, con la perenne juventud del Amor. ...

March 1, 1994 · cdaber

Febrero 1994

Cuando vivimos bien el espíritu de pobreza, nuestra jornada se llena de pequeñas mortificaciones, que nos ayudan a estar cerca de Dios. Para eso, hijos míos, venced la comodidad, rechazad los caprichos, cuidad los instrumentos materiales…¡amad!

February 1, 1994 · cdaber

Enero 1994

Al comenzar este nuevo año mariano, pido al Señor -para mis hijas y mis hijos todos- el don de la fidelidad a la vocación. Y como consecuencia, la felicidad en la tierra y la felicidad en el Cielo. Por eso me gusta repetir, siguiendo el ejemplo de nuestro queridísimo Padre: ut iumentum, semper in lætitia, como borriquillos, siempre con alegría, aunque vengan contradicciones. Que no perdamos nunca la alegría de servir a Dios. ...

January 1, 1994 · cdaber