Tertulia 15.abril.1987

Es verdad que son tiempos de infidelidad, momentos de falta de lealtad. Está a la vista de todo el mundo (…). Piensa en que, precisamente por eso, hace falta ser más leales, y considera que tenemos todo el apoyo necesario, que es la gracia de Dios. Cuando el Señor nos pone en circunstancias más difíciles, nos da más ayuda, y así podemos llevar adelante lo que nos pide en cada momento. Es cuestión de pedir ayuda a Dios, y de decidirnos a corresponder a su gracia

May 2, 2023 · cdaber

Cartas de Familia I, 324

Todos lamentamos que el ambiente dominante hoy en la sociedad rebosa relativismo e incertidumbre, con una pérdida evidente del sentido de la fidelidad. Muchos, y no solamente entre la gente joven, ignoran la bendita carga de la lealtad, que lleva a una persona honrada a ser fiel a la palabra dada, a cumplir los compromisos que libremente adquirió, a comportarse con coherencia en todos los aspectos. No os pongo ejemplos concretos, pues desgraciadamente saltan a los aojos en casi todos los campos de la vida religiosa y civil. ...

February 12, 2023 · cdaber

Agosto 1992

Muchas veces al día pido a Dios de modo especial por mis hijas y mis hijos que desempeñan funciones de formación en la Obra. Le ruego que sean leales a su compromiso de ayudar a sus hermanos a ser santos: un compromiso aceptado y vivido con amor y por amor, gastándose sin tasa en un servicio abnegado y constante.

August 1, 1992 · cdaber

Carta Marzo.1992, n.58

Hijas e hijos míos, en los momentos difíciles no podemos olvidad la elección, ni podemos ignorar que nuestra entrega a Dios ha quedado sellada por el compromiso que adquirimos libremente al incorporarnos al Opus Dei. Un compromiso de amor, porque ha nacido como consecuencia de la vocación, que es una muestra de Amor, un beso de Dios; y también porque,al responder a esa llamada, lo hemos hecho por amor.

March 19, 1992 · cdaber

Carta Ene.1980, n.6,4

Todos nos hemos de sentir beligerantes en esta conflagración. Y os lo advierto claramente, aquí no cabe la neutralidad, porque un corazón tibio, dividido, propenso a compaginar sus egoístas comodidades con las enseñanzas y llamadas del Señor, acaba de volver la espalda a Jesucristo y hacer el juego de Satanás. Dios ha suscitado, para regenerar los aspectos caducos del mundo en que vivimos, una estirpe de mujeres y de hombres, fuertes y decidios, conscientes de sus miserias personales pero totalmente confiados a la fuerza transformadora de la gracia

January 9, 1980 · cdaber