Cartas de Familia I, n.93

No olvidéis, hijas e hijos míos, que la vida cristiana ha de manifestarse en una decidida pelea cotidiana para vencer el pecado y dar cabida al Amor de Dios. Por eso no me cansaré de recordaros que hemos de limpiar muy bien nuestras conciencias de cualquier mancha, aún de la más pequeña, fomentando los actos de contrición y acudiendo cada semana a la Confesión con dolor de amor, de modo que sólo el Señor reine soberano en nuestros corazones. Y, al mismo tiempo, seguir empeñados -es una tarea que no podemos considerar circunstancial, porque siempre habremos de realizarla con sentido de urgencia- en llevar a muchas otras personas al Sacramento del Perdón

May 1, 2023 · cdaber

Cartas familia I, n.77

Hijas e hijos míos, cuidad con esmero la Confesión Sacramental cada semana, que es una de las Normas de nuestro plan de vida; esforzaos de verdad por alejar de este Sacramento Santo la rutina o el acostumbramiento; exigíos en puntualidad; preparadla con amor, pidiendo al Espíritu Santo sus luces para ir a la raíz de vuestras faltas; fomentad la contrición, sin darla nunca por supuesta; haced vuestros propósitos y luchad para ponerlos en práctica, contando siempre con la gracias sacramental, que obrará maravillas en vuestras almas, si no ponemos obstáculos a su acción

May 1, 2023 · cdaber

Noviembre 1986

Para servir a Dios, para llevar en triunfo a Jesús por todos los senderos de la tierra, necesitamos una y otra vez revestirnos de El: en otras palabras, acudir con dolor a la Confesión semanal y hacer muchos actos de contrición

November 1, 1986 · cdaber

Carta 1.enero.1978, n17

Observad (…) vuestra propia conciencia: ¿Cómo es mi confesión? ¿Cómo cuido todos los actos de este sacramento: examen, dolor, propósito de enmienda, sinceridad y claridad en la confesión, cumplimiento de la penitencia? Con estas preguntas, tenéis y materia para vuestra meditación personal y para sacar propósitos bien definidos y eficaces. Qué desamor el nuestro cuando dejamos para después ese encuentro con Dios, que limpia la conciencia y fortalece el alma con la gracia sacramental. Os pido -¡os lo pide el Señor!- que, con fe, con dolor y con diligencia, recibáis siempre sin retrasos este sacramento de la misericordia divina. ...

January 1, 1978 · cdaber