Noviembre 1989

Gracias a Dios, siempre tenemos mucho trabajo. Si somos humildes y piadosos, la tarea -por abundante que pueda parecer- no nos agobiará: sabremos descansar en el Señor, cuidando con cariño las Normas de nuestro plan de vida. Lo que realmente cansa, hijas e hijos míos, es la soberbia, el dar vueltas alrededor del propio yo. Y, además de agobiar, impide al alma sentirse cerca de Dios.

November 4, 1989 · cdaber

Octubre 1989

Nuestro Padre afirmaba que no era buen hijo suyo quien no se esforzaba por trabajar con la mayor perfección posible. Por eso, la devoción privada a nuestro Fundador, si es sincera, nos impulsará a trabajar mejor, con competencia humana y con visión sobrenatural.

October 4, 1989 · cdaber

Septiembre 1989

En una pequeña ficha, nuestro Padre escribió: Quiera o no quiera, los demás se fijarán en mí. ¡¡Mi ejemplo!! Hijo mío, hija mía: ¿sientes tú esa responsabilidad? Porque, quieras o no quieras, tus parientes, tus amigos, tus colegas de trabajo se fijarán en ti, y -sabiendo que eres del Opus Dei- se formarán un juicio sobre la Obra, en gran medida, partiendo del ejemplo bueno o menos bueno que les des. ...

September 4, 1989 · cdaber

Agosto 1989

Las madres buenas de la tierra se llenan de contento cuando sus hijos solicitan su ayuda, aunque sean ya mayores. La Virgen Santísima es Madre nuestra, y nos quiere -a cada una, a cada uno- más que todas las madres de la tierra pueden querer a sus hijos. Hemos de acudir constantemente a Ella, como hijos pequeños y necesitados: agradecer sus regalos y pedirle mercedes. De este modo, hablando humanamente, la llenamos de alegría. ...

August 4, 1989 · cdaber

Julio 1989

Otras veces os he dicho que ser sinceros no consiste sólo en decir la verdad, sino en decir toda la verdad. Ahora añado algo más: ser sinceros consiste en decir toda la verdad con ánimo dócil, con deseos eficaces de aceptar lo que nos sugieran para mejorar nuestra vida interior o nuestras actividades apostólicas.

July 4, 1989 · cdaber

Junio 1989

Muchas veces pienso, hijos míos, que el Señor tiene derecho a exigirnos un particular sentido de responsabilidad, porque somos la primera generación que ha recogido la herencia de nuestro Padre: tenemos un especial deber de ejemplaridad hacia los que vendrán después. Y esto no es una razón humana, sino sobrenatural. ¡Es amor a la Obra, que es siempre y sólo amor a Dios!

June 4, 1989 · cdaber

Mayo 1989

Hay que estar vigilantes, porque es muy fácil encontrar excusas aparentemente buenas, nobles, para quedarse en casa, en lugar de salir a buscar a las almas. Cada día hemos de procurar que no falte alguna acción concreta de trato personal de amistad y confidencia. Por eso, en el examen de conciencia vemos con qué espíritu de sacrificio hemos vencido la pereza y hemos ganado tiempo para el apostolado. Y, además, en la charla fraterna hablamos siempre de la labor de San Rafael o de San Gabriel que hemos realizado. ...

May 4, 1989 · cdaber

Abril 1989

Hablando del apostolado de los hijos de Dios, nuestro Padre decía que hemos de ahogar el mal en abundancia de bien. Es una conducta que podemos seguir también en nuestras luchas de cada día. Si descuidamos un detalle de caridad, hay que pedir perdón a Dios y a la persona interesada; y, luego, dar gracias al Señor, que nos va moldeando.

April 4, 1989 · cdaber

Marzo 1989

La vocación al Opus Dei es una gracia especialísima de Dios que, además de hacer asequible el dulce encuentro con Cristo en los quehaceres ordinarios, nos otorga una permanente juventud de alma. Por eso me gusta repetir lo que tantas veces oí a nuestro santo y queridísimo Fundador: que en la Obra no hay ni puede haber viejos, aunque lleguemos a cumplir muchos años, porque -si somos fieles- todos seremos siempre jóvenes, con la perenne juventud de un Amor que se renueva cada día. ...

March 4, 1989 · cdaber

Febrero 1989

Para vivir en presencia de Dios -en lo que depende de nosotros, pues se trata fundamentalmente de una gracia que hay que pedir con humildad-, hemos de proponernos metas diarias y servirnos de industrias humanas; entre otras, nuestro Fundador nos recomendaba el cuidado de las mortificaciones pequeñas. Y siempre, con sentido de la filiación divina, considerando todo lo que nos sucede como un don del Dios bueno y misericordioso, que es nuestro Padre del Cielo. ...

February 4, 1989 · cdaber