Septiembre 1981

En la vida interior, todos necesitamos de esas muletas que son las industrias humanas. Las mías son, muchas veces, mis hijas y mis hijos: me acuerdo de vosotros, de que debo enviaros sangre buena, y eso me ayuda a rezar, a ser mortificado, a trabajar mejor… ¡No me defraudéis!

September 1, 1981 · cdaber

Enero 1981

Muchos días, mi santo y seña es éste: Señor, que ponga más empeño en todas las Normas, en los propósitos del examen general o del examen particular, en el trabajo. Os aconsejo que lo utilicéis de vez en cuando: os maravillaréis de los resultados

January 1, 1981 · cdaber

Agosto 1980

En el Opus Dei, siendo fieles, somos necesariamente felices. Y la fidelidad que el señor espera ahora de nosotros es ésta: una devoción más encendida a la Santísima Virgen

August 1, 1980 · cdaber

Carta Ene.1980, n.6,4

Todos nos hemos de sentir beligerantes en esta conflagración. Y os lo advierto claramente, aquí no cabe la neutralidad, porque un corazón tibio, dividido, propenso a compaginar sus egoístas comodidades con las enseñanzas y llamadas del Señor, acaba de volver la espalda a Jesucristo y hacer el juego de Satanás. Dios ha suscitado, para regenerar los aspectos caducos del mundo en que vivimos, una estirpe de mujeres y de hombres, fuertes y decidios, conscientes de sus miserias personales pero totalmente confiados a la fuerza transformadora de la gracia

January 9, 1980 · cdaber

Junio 1979

No toleréis nada que suponga una desviación. aunque parezca pequeña, del espíritu de la Obra, ni entre vosotros, ni en los demás. Rectificad inmediatamente o haced la oportuna corrección fraterna: nuestro Padre os bendecirá desde el Cielo

June 1, 1979 · cdaber

Octubre 1978

Comenzamos otro medio siglo en la historia de la Obra, presentando -cor unum et anima una- nuestras acciones de gracias a la Trinidad Beatísima, por mediación de nuestra Madre, Santa María. Sé, hijas e hijos míos, que habéis hecho el propósito sincero de recorrer esta nueva etapa con garbo sobrenatural y humano, muy fieles al ejemplo y a las enseñanzas de nuestro Padre. Pido al Señor que muchos de vosotros lleguéis al final de este medio siglo que ahora iniciamos, siendo cada uno -con la gracia de Dios y la lucha personal. el eslabón seguro de la continuidad, para los que han de venir al Opus Dei en el transcurso de los años

October 1, 1978 · cdaber

Septiembre 1978

Nuestro Padre decía muchas veces a sus hijos: gaudium mem et corona mea (Fil, IV,1); que éramos su gozo y su corona. Procuremos corresponder enriqueciendo -con una fidelidad cada día más delicada- esa corona con que Dios le ha ceñido en el Cielo.

September 1, 1978 · cdaber

Octubre 1976

No se puede acabar bien ninguna tarea importante si no se lleva una contabilidad; ni es posible levantar una construcción segura, si antes no se han estudiado cuidadosamente todos los cálculos. Nosotros estamos contribuyendo a esa gran edificación de la Santa Madre Iglesia, con la fidelidad al espíritu de la Obra que nos ha legado nuestro Padre. Hijos míos, para ser fieles, hemos de hacer con la mayor perfección de la que seamos capaces el examen de conciencia: descender a los detalles, llegar a un dolor de corazón sincero y concluir con propósito bien concretos. Así descubriremos si en lago hemos desagradado a Dios y podremos arrancar a tiempo cualquier germen de tibieza. Lucharemos y no se tambaleará nunca ña firmeza de nuestra vocación.

October 1, 1976 · cdaber

Septiembre 1976

Desde que asumí, porque Dios lo ha querido, esta carga bendita del Opus Dei -ahora soy vuestro Padre en la tierra-, he tratado de prodigar ese cariño con que el Señor ha colmado mi corazón, especialmente con señales que no se ven -oración y mortificación- por mis hijas y por mis hijos, con un único objetivo: que seáis muy felices. Y sólo seréis felices -así nos lo enseñó nuestro amadísimo Padre. si sois santos, si ponéis un empeño cada día mayor en las Normas, si os entregáis a vuestra vocación con fidelidad, sin reservas, del todo. Hijas e fijos míos: pedid, para este adre vuestro, lo mismo que yo imploro para vosotros. Mirad que me hace mucha falta, porque -nunca me cansaré de repetirlo- soy el sucesor de un santo, no siendo más que un pobre pecador. Este es el regalo que espero de cada uno, y la mejor señal de vuestra unión con el Padre que tenéis en la tierra y con nuestro Padre, que por todos intercede en el Cielo

August 1, 1976 · cdaber

Julio 1976

Llenos de gozo, habéis contemplado conmigo la lluvia de gracias que el Señor ha querido derramar en el mundo entero, en este primer aniversario del tránsito de nuestro amadísimo Padre al Cielo: conversiones, frecuencia de sacramentos, propósitos eficaces de mejora, montones de vocaciones en todas partes. Algo prodigioso. Dios está empujando, y nuestro Padre continúa siendo el instrumento maravilloso de ese derroche de gracia divina. Un viejo Cardenal romano, al que nuestro Padre trató bastante, me comentaba con el lenguaje suyo espontáneo y castizo. ¡la que organizará Monseñor Escrivá desde el Cielo! porque en la tierra, ¡era como un volcán que lo encendía todo!. ...

July 12, 1976 · cdaber