Carta Dic.76, n.6

Si de verdad deseamos tener nuestros corazones siempre iluminados con la luz de Dios, es imprescindible que profundicemos en el examen de nuestra conciencia, para arrojar, como nos pide nuestro Padre, lo que estorba a la fe, a la esperanza, al amor; a la vida sobrenatural. Por esto, hijos míos, os ruego ahora que procuréis cuidar muy bien el examen particular y el examen general: para que el polvo del camino -las imperfecciones diarias- no empañe nuestras almas, haciéndolas opacas a las luces de Dios, volviéndolas insensibles a las mociones del Espíritu Santo.

April 30, 2023 · cdaber

Febrero 1992

Para sacar más fruto del año mariano, os aconsejo lo que yo estoy procurando vivir. Además del examen particular que cada uno tenga, echad cada día una mirada a vuestra alma, para ver si habéis luchado todo lo posible para ofrecer a Dios, por intercesión de Nuestra Señora, el trabajo y el descanso, el apostolado y los ratos de vida en familia, las alegrías y las penas… Así caminaréis con paso firme estos meses, bien pegados a la Santísima Virgen, y os prepararéis del mejor modo para la beatificación de nuestro Padre. ...

February 1, 1992 · cdaber

Diciembre 1988

El examen de conciencia bien hecho ha de llenarnos de paz, no de temor. Es un acto de humildad, que nos ayuda a descomplicarnos, como requiere el espíritu de la Obra, y que el Señor premia dándonos el gaudium cum pace de los hijos de Dios.

December 3, 1988 · cdaber

Mayo 1987

No nos podemos desanimar si, en el examen de conciencia, encontramos siempre más o menos los mismos defectos. Dios nos mira con idéntico amor y con igual paciencia, siempre que luchemos para superarlos. Aceptemos cada día su ayuda, con sincero dolor de corazón, que no se hará rutinario si el amor es siempre nuevo. Y, a pesar de nuestras miserias, venceremos.

May 2, 1987 · cdaber

Julio 1986

El dolor de Amor es lo que hace cada día distinto nuestro examen de conciencia, aunque las faltas sean siempre las mismas; y es lo que nos alcanza de Dios, también cada día, fuerzas nuevas para la lucha

July 1, 1986 · cdaber

Julio 1980

El camino para ser santos requiere sinceridad y humildad en el examen diarios y, como consecuencia, propósitos decididos y concretos.

July 1, 1980 · cdaber

Carta Feb.1979, n.13,2

No intentes compaginar tu lucha -mentirosa lucha sería- con algo que te separe de Dios. Afina en el cumplimiento amoroso de cada Norma y de cada Costumbre. Da realce a lo pequeño. Mira que hay que vigilia mucho lo poco, ya que precisamente por medio de muchos pocos adquiere de ordinarios consistencia el amor a Dios. Que tu negligencia no permita la entrada de pequeñas raposas, porque luego cuesta remediar los destrozos que causan en el alma. Examina si has admitido, quizá insensiblemente, un hábito -un capricho- que constituye una rémora en tu caminar.

February 14, 1979 · cdaber

Carta Feb.1979, n .13

Detente en tu examen, para sentir con más fuerza tu responsabilidad de ser santo, de ser más de Dios, de hacer la Obra, siendo tú mismo Opus Dei. Quizá esquivas todavía el encuentro con Dios -como Adán y Eva en aquella tarde que nos narra el Génesis (III,8)- cuando experimentas la vergüenza de tus faltas o las justificas con explicaciones pueriles: confiésalas valientemente, y no seas lento ni indeciso para reparar.

February 14, 1979 · cdaber

Carta Dic.1976, n.8

Hijos míos, ¡qué tristeza causa un alma tibia!. Un alma que tuvo encendimientos de amor de Dios de celo por los demás; un corazón que experimentó las alegrías de la entrega generosa y que comienza a perder fuego, calor, poco a poco, hasta terminar en la más lamentable indiferencia ante todos lo que no satisface el propio egoísmo carnal o espiritual. Una situación de ese estilo sólo se provoca -querría que se os metiera muy dentro esa idea- por el abandono, por la apatía, por la desgana a la hora de examinar diariamente la propia conducta: hoy dejamos esto; mañana, no damos importancia a esto otro, omitimos sin motivo una mortificación, se nos escapa una falta de sinceridad…, nos vamos acostumbrando a esas cosas que desagradan a Dios, sin convertirlas, mediante el examen, en materia de lucha. Así se emprende el camino que conduce a la tibieza, no lo olvidéis.

December 6, 1976 · cdaber

Octubre 1976

No se puede acabar bien ninguna tarea importante si no se lleva una contabilidad; ni es posible levantar una construcción segura, si antes no se han estudiado cuidadosamente todos los cálculos. Nosotros estamos contribuyendo a esa gran edificación de la Santa Madre Iglesia, con la fidelidad al espíritu de la Obra que nos ha legado nuestro Padre. Hijos míos, para ser fieles, hemos de hacer con la mayor perfección de la que seamos capaces el examen de conciencia: descender a los detalles, llegar a un dolor de corazón sincero y concluir con propósito bien concretos. Así descubriremos si en lago hemos desagradado a Dios y podremos arrancar a tiempo cualquier germen de tibieza. Lucharemos y no se tambaleará nunca ña firmeza de nuestra vocación.

October 1, 1976 · cdaber