Cartas de Familia I, 324

Todos lamentamos que el ambiente dominante hoy en la sociedad rebosa relativismo e incertidumbre, con una pérdida evidente del sentido de la fidelidad. Muchos, y no solamente entre la gente joven, ignoran la bendita carga de la lealtad, que lleva a una persona honrada a ser fiel a la palabra dada, a cumplir los compromisos que libremente adquirió, a comportarse con coherencia en todos los aspectos. No os pongo ejemplos concretos, pues desgraciadamente saltan a los aojos en casi todos los campos de la vida religiosa y civil. ...

February 12, 2023 · cdaber

Carta Marzo.1992, n.58

Hijas e hijos míos, en los momentos difíciles no podemos olvidad la elección, ni podemos ignorar que nuestra entrega a Dios ha quedado sellada por el compromiso que adquirimos libremente al incorporarnos al Opus Dei. Un compromiso de amor, porque ha nacido como consecuencia de la vocación, que es una muestra de Amor, un beso de Dios; y también porque,al responder a esa llamada, lo hemos hecho por amor.

March 19, 1992 · cdaber

Carta 1.septiembre.1991

¿En qué pienso a los largo del día¿Permito el monólogo interior, o busco el diálogo con Dios?. ¿Rechazo inmediatamente los pensamientos de soberbia, de vanidad, de envidia, de sensualidad, o dejo que empañen los ojos de mi alma?. Recuerda las palabras del Señor: bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios (Mt, 5, 8). Esos pensamientos más o menos consentidos serían viles traiciones, que un corazón enamorado y leal no debe admitir. ...

September 1, 1991 · cdaber

Cartas de Familia II, 85

Al hablar de la mortificación, nuestro Fundador insistía en la necesidad de aceptar con garbo las contrariedades del día, especialmente, las que nos llegan sin haberlo pensado, sin esperarlas. A veces, las cruces nos las inventamos nosotros -añadía siempre nuestro Padre- por nuestra soberbia, por nuestro orgullo, por nuestra vanidad. Pero en todo caso, hay que saber aprovechar las dificultades, y recibir esos contratiempos con amor de Dios, con alegría. ...

November 12, 1985 · cdaber

Carta 28.Nov.1982, n.5

Gratias tibi, Deus, gratias tibi!. Ese clamor de oración unánime ha marcado a la Obra para siempre, desde el momento de su fundación. Dios nos ha demostrado, con esta acción suya en la vida de nuestro Padre que todo en la Obra ha de salir a base de oración y de mortificación confiadas y filiales, perseverantes. Que todo ha de ir precedido, acompañado y seguido por este medio, que sin oración no hay Opus Dei. ...

November 28, 1982 · cdaber

Carta Ene.1980, n.6,4

Todos nos hemos de sentir beligerantes en esta conflagración. Y os lo advierto claramente, aquí no cabe la neutralidad, porque un corazón tibio, dividido, propenso a compaginar sus egoístas comodidades con las enseñanzas y llamadas del Señor, acaba de volver la espalda a Jesucristo y hacer el juego de Satanás. Dios ha suscitado, para regenerar los aspectos caducos del mundo en que vivimos, una estirpe de mujeres y de hombres, fuertes y decidios, conscientes de sus miserias personales pero totalmente confiados a la fuerza transformadora de la gracia

January 9, 1980 · cdaber

Carta 9.enero.1980, n6

… pensad en aquel 14 de febrero de 1930. Fue mientras celebraba la Santa Misa, cuando nuestro Padre vio con claridad que el Señor quería la Sección de mujeres en el Opus Dei. Intra Missam, solía comentar nuestro Fundador; en medio del Sacrificio de Cristo: Sacrificio de adoración, de acción de gracias, de expiación y de propiciación; con este espíritu de entrega sin condiciones nació la Sección femenina del Opus Dei. De la Santa Misa, presencia siempre actual del Sacrifico de Jesucristo, salta al mundo esta chispa de amor divino, que provocará incendios de Amor en tantos corazones: con su vocación, con su alma sacerdotal, mis hijas propagan ese fuego -el mimo fuego de la hoguera que comenzó a arder el 2 de octubre de 1928- a miles y miles de mujeres, en todos los lugares de la sociedad. ...

January 9, 1980 · cdaber

Carta Febrero.1979, 12,2

Con la atenta contemplación de María, junto a la Cruz, tocamos el nervio de nuestra vocación cristiana -aprender a dar la vida con Cristo, para que todos se salven- y comprenderemos cuál es la garantía única de nuestra eficacia apostólica. Por aquí ha de discurrir nuestro salto de calidad en este año mariano. Y, como comprenderéis, este salto requiere esfuerzo: un esfuerzo constante.

February 14, 1979 · cdaber

Carta Feb.1979, n.13,2

No intentes compaginar tu lucha -mentirosa lucha sería- con algo que te separe de Dios. Afina en el cumplimiento amoroso de cada Norma y de cada Costumbre. Da realce a lo pequeño. Mira que hay que vigilia mucho lo poco, ya que precisamente por medio de muchos pocos adquiere de ordinarios consistencia el amor a Dios. Que tu negligencia no permita la entrada de pequeñas raposas, porque luego cuesta remediar los destrozos que causan en el alma. Examina si has admitido, quizá insensiblemente, un hábito -un capricho- que constituye una rémora en tu caminar.

February 14, 1979 · cdaber

Carta Feb.1979, n .13

Detente en tu examen, para sentir con más fuerza tu responsabilidad de ser santo, de ser más de Dios, de hacer la Obra, siendo tú mismo Opus Dei. Quizá esquivas todavía el encuentro con Dios -como Adán y Eva en aquella tarde que nos narra el Génesis (III,8)- cuando experimentas la vergüenza de tus faltas o las justificas con explicaciones pueriles: confiésalas valientemente, y no seas lento ni indeciso para reparar.

February 14, 1979 · cdaber